Por JUAN T H
“A grandes males, grandes remedios”, dice un adagio popular.
Los marxistas aseguran que dialécticamente uno se divide en dos.
Es decir, nada es tan, pero tan malo, que no tenga nada bueno, del mismo modo,
nada es tan, pero tan bueno, que no tenga nada malo.
Si una cosa buena tiene la crisis del Partido Revolucionario
Dominicano es que ha servido para poner de manifiesto la naturaleza
antidemocrática y reaccionaria de Miguel Vargas, lo cual lo invalida para dirigir
esa organización, y mucho menos, para ocupar el cargo de presidente de la
República.
La crisis del PRD también pone al desnudo al papel del partido de
gobierno y de sus principales líderes en la búsqueda de un sistema de partido
único, lo cual es, igualmente, antidemocrático y por lo tanto dictatorial.
Arrebatarle el PRD tanto a Miguel Vargas como al gobierno, debido
al poder que tienen en la Junta Central Electoral, el Tribunal Superior
Electoral, en el Congreso, en el poder Ejecutivo y en los medios de
comunicación, no será una tarea fácil. Requerirá de capacidad de sacrificio,
inteligencia y voluntad política de las reservas morales que aún quedan en el
país.
El presidente Mao Tse Tung hablaba de cómo una cosa mala se puede convertir en
buena. Aconsejaba a luchar “con razón, con ventaja y sin sobrepasarse”. Y eso
es lo que corresponde. Sobre todo porque hay gente que no entiende con
palabras, ni respeta acuerdos. Esa gente solo reacciona con la fuerza bruta de
las masas enardecidas porque como dijera Ortega y Gasset, “no es fácil tratar
con testarudos. No hay argumento que valga”. Sobre todo si ese testarudo es un
enfermo patológico. (No dejen de leer El Político, de
Leonte Brea)
El legendario autor del “Arte de la Guerra”, Sun Tzu sostiene que
“el arte de la guerra se basa en el engaño. Por tanto, cuando es capaz de
atacar, ha de aparentar incapacidad; cuando las tropas se muevan, aparentar
inactividad; si está cerca del enemigo, ha de hacerle creer que está lejos; si
está lejos, aparentar que se está cerca”.
No vacila el chino Sun Tzu en su obra escrita hace más de dos mil
500 años, que es necesario “golpear al enemigo cuando está desordenado”. Aunque
advierte que “la mejor victoria es vencer sin combatir”. Pero en ocasiones
combatir es la única opción. (Los vietnamitas discutían el proceso de paz en
Francia, pero no detuvieron la guerra contra el invasor. El gobierno colombiano
y la guerrilla dialogan sobre la paz en Cuba, pero no hay un alto al fuego. La
guerra continúa. El PLD, Leonel y Miguel han desatado una guerra contra el PRD
y el pueblo, que se acojan, pues, a las consecuencias)
Sun Tzu, clásico de la
táctica y la estrategia de la guerra, consultado durante milenios por los
grandes hombres del planeta, afirma, que
un líder debe tener cinco condiciones fundamentales. A saber, inteligencia,
honradez, humanidad, valor y severidad. (Una buena parte de los llamados
líderes dominicanos carecen, sino de todas esas condiciones, de las más
importantes, como la inteligencia y la honradez)
La crisis del PRD también ha servido para mostrar quienes son
líderes verdaderos y quienes no lo son, tanto en ese partido, como en los
demás, incluyendo los de izquierda.
De igual modo, el “desguañangue” del PRD también demuestra la
necesidad de una fuerza opositora verdadera capaz de producir cambios radicales
en las estructuras de poder en la República Dominicana comenzando con el
sistema de partidos.
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